Y SIN EMBARGO magazine

Avatares de la vida. Ninots de UU, Anna Christina, Thierry Tillier, Ezequiel Ruiz

YSE#24, in-between the net +1.600.000 flying & downloading… alguien dijo tener? tantas moscas, en teoría, no deberían estar equivocadas… dicen, ¡oh! y salen carpiendo… es una experiencia que impresiona! dijo Alan Moore. ¿Y James Cameron?

On air: YSE #24, in-betweeen the net.

Kn0w1€dg€: Th€ Capita1 of C10ud City, john kosmopoulos: yse #22

C10ud City
Digital currency
Digital article

“Capital as such is not evil; it is its wrong use that is evil. Capital in some form or other will always be needed.” Mahatma Gandhi

The zeitgeist of the postmodern era is defined by the evolution of (dis)information-innovation dialectics across the deserts of dodo-like economic ideologies, such as shock or predatory capitalism, and along the fertile ecologies of technocapitalism and social capital networks. Knowledge, which has allowed for technological leaps, is now the new form of economic capital. The progression of knowledge and technology has allowed for the assurgency of information-based systems of power, such as the internet, to try to circumvent forms of social Darwinism, Foucaldian “biopower” and the hegemonic practices of socioeconomic disparities while trying to preserve the principle of interdependency and reciprocity inherent in the successful workings of regulated capitalism within the democratic political framework. This, it can be said, is the “golden rule” of technological advancement and capitalism. However, this is an ideal albeit a worthy ideal. Technology is not a panacea nor is capitalism. Currently, the so-called “free market” comes at a cost and has become a Dantean circus played out on a global scale.
The free market is also rampant on the internet. The information community promulgates the necessities of technocapitalism, but the community is consistently distracted, shaped and defined (if not desensitized to the point of indifference) by generational logos that you can recite during trivia games, by the pithy and immortalized words of a few from the pulpit or the playground, the latest self-help craze, the recycling or refining of “big ideas” by the cognitive authorities, and the marketing of the past as the present soon to be the future. Read the back of a shampoo bottle and you will understand the wonderment, triviality and machinations of everyday life: just “repeat”. Everything seems timely and an anachronism at the same time as long as there is a profit at the end and the will to more and more power in the form of money. This notion is best summarized by the lyrics of The Verve song “Bittersweet Symphony”:

“ ‘Cause it’s a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
You’re a slave to money then you die…”

The sentiments of this symphony echo from the hearts and voices of billions. The memesphere is electric with such discourse and intellectual tipping points in the debate but with no clear catharsis of the mistakes of technology and capitalism. However, the complex interplay between systems of power, such as technology and capitalism, need not undermine or resist the other. Technology, in some ways, does create a critical mass for capitalistic ventures but also for intellectual and social capital that allows for social responsibility. To use a Popperian analogy, the complexity of such systems falls between “cloud systems” (unpredictable, irregular, indeterministic) and “clock systems” (predictable, regular, deterministic) at any given time. Between the cloud-clock polarities is where paradigm shifts, portmanteau hybrids, cost-benefit analyses and psychological schisms are influencing technocapitalistic progression or regression to whatever effect. The creation of the virtual world, for example, has offered a “Cloud City” for the global populace that mirrors everyday life with the digital traces of personal identity and digital immortality while acting as a vehicle for change, information-disinformation, distraction, creativity, competition, democratic principles and capitalism. Innovation is translated into currency in Cloud City, whether it is the binary currency of information or the contingency currency of knowledge. Knowledge, to good use, is the capital that may be used effectively in Cloud City to try to prevent degrees of the Malthusian dilemma and discursive practices. Our happiness as citizens of Cloud City, or the Earth as a whole, depends on our practices as teleological clockmakers in everyday life and our exchange of creative knowledge as the new form of capital. How you use this knowledge may make all the difference in the world.
The clock is ticking. I am investing in this form of capital. Are you?

Key Memes: y sin embargo, postmodernity, evolution, 01€€€110, Gandhi, knowledge, new capital, capitalism, free market, dialectics, technocapitalism, Foucault, biopower, discourse, power analyses, ocial capital, social Darwinism, Dantean circus, cloud city, internet, virtual world,(dis)information, big ideas, The Verve, bittersweet symphony, memesphere, Popper, cloud systems, clock systems, $, binary currency, contingency currency, critical mass, digital immortality, Malthusian dilemma, discursive practices, teleology, kozology.

Por John Kosmopoulos para YSE #22

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C0n0c1m1€nt0: La Capita1 d€ C1udad Nub€

“El capital como tal no es mal; es su uso incorrecto lo que es malo. El capital en una u otra forma siempre será necesario.” Mahatma Ghandi.

El zeitgeist de la era posmoderna se define por la evolución de la dialétcia de la (des)información-innovación a través de los desiertos de las idelogías económicas como dodos, tales como el capitalismo de shock o depredador, y a lo largo de las fértiles ecologías del tecnocapitalismo y las redes sociales del capital. El conocimiento, que ha permitido grandes saltos tecnológicos, es ahora la nueva forma de capital. La progresión del conocimiento y la tecnología ha permitido que el surgimiento de sistemas de poder basados en la información, como Internet, haya intentado burlar las formas del Darwinismo social, el “biopoder” Foucauldiano y las prácticas hegemónicas de la disparidad socioeconómica al tiempo que intentan preservar el principio de interdependencia y reciprocidad inherente en los logros del capitalismo regulado dentro del marco político democrático. Esto, puede decirse, es la “regla de oro” del avance tecnológico y el capitalismo. Sin embargo, este es un ideal, aunque un ideal que merece la pena. La tecnología no es la panacea, como tampoco lo es el capitalismo. Actualmente, el llamado “mercado libre” tiene un coste y se ha convertido en un circo dantesco a escala global.
El mercado libre prolifera en Internet. La comunidad de la información promulga las necesidades del tecnocapitalismo, pero la comunidad es continuamente distraída, formada y definida (si no desensibilizada hasta la indiferencia) por logos generacionales que puedes recitar durante juegos de Trivial, mediante las palabras concisas e inmortalizadas de unos pocos desde el púlpito o el patio de recreo, el último grito en autoayuda, el reciclaje o redefinición de “grandes ideas” por las autoridades cognitivas, y el márketing del pasado como presente a punto de ser futuro. Lea el reverso de un bote de champú y entenderá la maravilla, trivialidad y maquinaciones de la vida cotidiana: simplemente “repita”. Todo parece oportuno y anacrónico al mismo tiempo, mientras haya beneficio al final y la voluntad de más y más poder en forma de dinero. Esta noción se resume mejor en la letra de la canción de The Verve, “Bittersweet symphony”:

“Porque es una sinfonía agridulce, esta vida
intentando llegar a fin de mes,
eres un esclavo del dinero, y después te mueres…”

Los sentimientos de esta sinfonía resuenan desde los corazones y voces de millones. La memesfera se electriza con este discurso y con los extremos intelectuales del debate, pero sin una clara catarsis de los errores de la tecnología y el capitalismo. No obstante, en la compleja interacción entre sistemas de poder, como la tecnología y el capitalismo, no necesita minar o resistir al otro. La tecnología, en cierta forma, crea una masa crítica para las aventuras capitalistas, pero también para el capital intelectual y social que posibilita una responsabilidad social. Para usar una analogía popperiana, la complejidad de dichos sistemas se encuentra entre los “sistemas nube” (impredecibles, irregulares, indeterministas) y “sistemas reloj” (predecibles, regulares, deterministas) en un momento dado. Entre las polaridades nube-reloj es donde los cambios de paradigma, los híbridos de palabras compuestas, los análisis de costes y beneficios y los cismas psicológicos influyen sobre la progresión o regresión tecnocapitalista, con el resultado que sea . La creación del mundo virtual, por ejemplo, ha permitido una “Ciudad Nube” para la población global que refleja la vida real con las huellas digitales de una identidad personal y una inmortalidad digital, a la vez que actúa como un vehículo de cambio, información-desinformación, distracción, creatividad, competición, principios democráticos y capitalismo. La innovación se traduce en moneda en la Ciudad Nube, ya sea la moneda binaria de la información o la moneda contingente del conocimiento. El conocimiento, bien usado, es el capital que puede ser efectivamente usado en la Ciudad Nube para impedir ciertos grados del dilema malthusiano y las prácticas discursivas. Nuestra felicidad como ciudadanos de la Ciudad Nube, o de la Tierra como un todo, depende de nuestras prácticas como relojeros teleológicos en nuestra vida diaria y nuestro intercambio de conocimiento creativo como la nueva forma de capital. El modo en que uses este conocimiento puede tener toda la importancia del mundo.
El reloj está corriendo. Yo estoy invirtiendo en esta forma de capital ¿Y tú?

Key Memes: y sin embargo, posmodernidad, evolución, 01€€€110, Gandhi, conocimiento, nuevo capital, capitalismo, mercado libre, dialéctica, tecnocapitalismo, Foucault, biopoder, discurso, análisis de poder, capital social, darwinismo social, circo dantesco, ciudad nube, internet, mundo virtual,(des)información, grandes ideas, The Verve, bittersweet symphony, memesfera, Popper, sistemas nube, sistemas reloj, $, moneda binaria, moneda contingente, maasa crítica, inmortalidad digital, dilema manthusiano, prácticas discirsivas, teleología, kozology.

( traducción por Alicia Pallas )

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4 pareceres, respuestas o pings

  1. brancolina

    excellent!!!

  2. KOZOLOGY

    Thanks Brancolina!

  1. planetalibro.net - 14 Dic, 2009
  2. kosmopia.com - 25 Ene, 2010

Responder a “Kn0w1€dg€: Th€ Capita1 of C10ud City, john kosmopoulos: yse #22”

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