Y SIN EMBARGO magazine

Avatares de la vida. Ninots de UU, Miguel Ruibal, fernandoprats, Nirvana SQ, Leonie Polah, Brancolina, Thomas Hagström, Anna Christina, Thierry Tillier, Ezequiel Ruiz

Seven years of a periodical and independent publication is perhaps both necessary and long enough a time to verify or put into practice a set of ideas, wishes and adventures. YSE closes a cycle, but doesn’t close (neither literally nor metaforically). Seguiremos, pero seremos otros.

On air: YSE #29, LAST/s.

visitas inesperadas, beatriz giovanna ramírez: yse #22

…“Es duro estar en soledad
es reprimir el corazón
es caminar sin libertad
es destruir lo que no está”…
Solo. Ekhymosis

Dos testigos de Jehová llamaron a la puerta e interrumpieron el homicidio. Tuve que hacer pausa. Ya lo tenía todo dispuesto. Mientras durmiera Fernando, quitaría la puerta y construiría una pared, lo dejaría encerrado hasta su muerte.
Me senté en la silla y rodé hacia la entrada. Descolgué el auricular:
––Diga.
––¡Hola! Soy Maribel… Venimos a por el estudio de la Biblia.
––Pasa.
Es de noche, a través de mi ventana la luna me sonríe porque la miro, y a mí me sonríe la idea de hacerte mirar las estrellas con un telescopio, podrías ser abducido.
Me pregunto ¿por qué Fernando? No quiero hacerlo, no es mi culpa. Te amo en mi historia, Fernando de mi corazón, en mi día, en mi mañana, en la noche en la que no duermo pensando en ti. En esta noche de luna, de estrellas y de delirios. Sólo te aprendo amar en la distancia, a través de esta red que nos une. Sé que estoy lejos de ti. De un chat desnudo, lleno de signos y más signos. De palabras que no dicen todo y de palabras y palabras y palabras… ¡Cómo amo tus palabras! Tu voz seductora que va llenando una línea en un rectángulo. Yo te estoy amando, Fernandito, pero ya no tengo tus palabras.
Dejé la puerta abierta y fui rodando hacia la cocina. Puse la cafetera y busqué las galletas con chips de chocolate.
Qué pasa en mi vida.  Pasa que el amor ha llegado por una ventana. Pasa que mi amor es fuerte y pasional. Pasa que no pasa nada. Pasa que me pasa todo y que estoy enferma de amor. Pasa que son estados, momentos, mensajes, palabras y más palabras en muros. Yo sigo buscando aunque no encuentre nada, aunque ya no aparezcas en mi lista de amigos. Yo soy un alma que vuela en un sueño que no se vende, en mi búsqueda apareciste tú, te acercaste poco a poco entre ¡Hola! Olas de energía de hipertexto. Hasta la semiótica me está desgarrando hoy. Estas noches no soy la que he sido. Sólo me queda una salida.
––¡Hola! Buenas noches––dijeron las dos.
––Pasen, estoy en la cocina.
––¿No hay ascensor?––preguntó Maribel con voz agitada.
––No, este edificio no está pensado para gente como yo.
––Es verdad y… ¿Cómo bajas? Justo vives en el último.
—Pues… No bajo–– dije resignada––. ¿Pueden tomar café?
––Por supuesto.
Ya no me escribías desde que me negué ir a esa cita en el Planetario. ¡No quería que me vieras postrada en esta silla!
Bogotá tan grande y yo sin poder andarla.
Hoy voy a salir a caminar en mi ciudad iluminada, llena de casas, edificios, centros comerciales, música y colores.
¡Podemos salir de compras, Fernando! Es buena idea. Pediré un taxi e iremos a la tienda de ropa, cambiaré el ropero de la casa. Lo pasaremos bien, te haré entrar al probador y tendremos sexo en público. ¡Ya verás cómo nos gusta!
Fernando picarón.
Quizás no quiera volver a la que fui. Quizás quiera ser la que estoy siendo. Quizás quiero ser la que quiero ser contigo. Quizás nada. Ya no vale el quizás.
Todo estaba en mis manos. Construí una ciudad, como no tenía tu cuerpo construí tu sombra. A partir de tus fotos te creé. Ojos color marrón, gafas, piel blanca, calvo y de contextura gruesa, jersey alpino, pantalón a cuadros con tirantes, bufanda negra. Un bohemio neocampesino en la ciudad, caminabas con vocación rural y amando mi naturaleza. El destino lo dirigía yo y tú estarías conmigo para siempre.
La virtualidad está viva. Lo siento cuando te sumerges en ella, jamás estás sola. Tú me has hecho compañía, Fernandito, aunque hoy esté  triste.
Esta esa una triste pesadilla que me ha dejado sin aliento, me hiciste llorar, me hiciste recordarme, me siento muy sola. Yo te deliro, Fernandito de mi corazón, pero hoy tendrás que morir, lo he decidido.
Tres tazas blancas sobre la mesa. Una bandeja con galletas en filas dulces. Una sonrisa roja en las dos mujeres jóvenes y bonitas, la más blanca, la de Maribel, quizás láser… Ambas con falda y las piernas largas con las que podrían caminar y entregar La Atalaya…
―¿Dónde está Dios?–pregunté.
―Jehová está en el cielo pero nos ve desde todas partes―dijo Maribel.
―¡Como Gran Hermano!—dije.
―¿Como quién? ―preguntó Sonia.
―Es un gran hermano omnipresente―resolví.
―Sí, él te ve siempre. Jehová es omnisciente― respondió Sonia.
No puede evitarlo, en plena lectura, mi llanto incontrolable nos hizo parar el estudio. Sonia quiso consolarme. Maribel me preguntó qué me pasaba y decidí hablar.
―Fernando quería conocerme pero después de presentarme con varios… Decidí que sólo asumiría noviazgos virtuales porque mi realidad… No la quieren. Yo sentía que la virtualidad era la unión ideal, el sexo virtual no da SIDA, gripe A, no cuesta dinero, se puede besar y acumular los besos. Se puede soñar y yo soñaba caminando de su mano por el parque de la Independencia y besarnos tumbados en el jardín de las hortensias.
―Pero eso no es malo, puedes hacerlo con Fernando―dijo Sonia, palmeándome la mano.
―Sí te ama te aceptará como eres―continuó Maribel mirándome con pesar.
―No, no puedo. Sucede que me canso de la realidad en la que vivo. Sucede que en los Sims y en Second Life puedo bailar. En Facebook puedo presumir de alegría y ganas de vivir, aunque mis horas estén contadas. Yo tenía la casa de mis sueños construida para nosotros ―dije―. Pero Fernando me dijo que era mejor dejarlo así, que estaba loca. ¡Loca! No soportó que le escribiera a su mujer ¡Voy a matar a Fernando!― chillé.
Las dos mujeres se miraron asustadas sin comprender lo que decía, en la oración pidieron para mí: fuerza a el espíritu santo para superar mis dificultades, el amor, la gran paciencia, bondad, fe, apacibilidad y autodominio. Me hicieron prometer que no mataría a nadie ni me haría daño, les dije que sí, que se despreocuparan que era sólo realidad virtual.
—¿Volverás a entrar?––preguntó Maribel.
––Sí, cuando te duele la realidad hay que abrazar la virtualidad con todas tus fuerzas.
––Jehová es verdadero.
––Me imagino que están abrazadas a él.
Terminé el café y vi las otras dos tazas llenas, tomo una de ellas y me bebo el café frío de un sorbo. Sigo hablando sola. El amor siempre encuentra la manera, algo se me tendrá que ocurrir.
––Vamos hacer el amor en el jacuzzi o mejor primero en la cama y después te haré entrar a la piscina, podrías morir ahogado, Fernando, si estás cansado––cogí  las tazas y las metí en  el lavavajillas.
Mejor compraré una pistola y cuando estemos en pleno coito te dispararé en el corazón, que tu sangre se funda con mi orgasmo, mi amado Fernando, y que la bala en tu corazón te duela como me has dejado este dolor tan hondo en el mío.
No me importa si llegas a ser fantasma, podré soportarlo.
Avanzo hacia mi dormitorio.
Me eliminó de sus contactos y así quiero hacerlo yo, “eliminarlo” y que le duela.
¡Hoy vas morir, Fernando!
Hice clic en continuar.

Por Beatriz Giovanna Ramírez para YSE #22.

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Unexpected visitors

…”It’s hard to be alone

It’s restraining the heart

It’s walking with no freedom

It’s destroying what’s not there”…

Solo. Ekhymosis.

Two Jehovah’s witnesses knocked on the door and interrupted the murder. I had everything ready, while Fernando slept, I would unhinge the door and build a wall instead, I would lock him up to death.

I sat on my chair and wheeled to the hall. I picked up the receiver.

– Hello?

– Hi! I’m Maribel… We’re here for the study of the Bible.

– Come in.

It’s night, through my window the moon smiles at me because I look at her, and I smile at the idea of making you look at the stars trough a telescope, you might be abducted.

I wonder why, Fernando? I don’t want to do it, it’s not my fault. I love you in my story Fernando of my heart, in my day, in my morning, in my night when I don’t sleep thinking of you. It’s this night of moon, stars and delirium. I only learn to love you in the distance, through this network that brings us together. I know I am far from you. From a bare chat, full of signs and more signs. From words that don’t say everything and of words and words and words… How I love your words! Your seductive voice filling a line in a rectangle. I am loving you, Fernando, but I don’t have your words anymore.

I left the door open and wheeled to the kitchen. I put the coffee maker and looked for the chocolate chip cookies.

What happens in my life. It happens that love has come through a window. It happens that my love is strong and passional. It happens that nothing happens. It happens that everything happens and I’m lovesick. It happens that these are states, moments, messages, words and more words on walls. I keep on searching even though I find nothing, even if you don’t turn up on my friends list anymore. I am a soul that flies in a dream that’s not on sale, in my quest you appeared, you came closer and closer among hi! waves of hypertext energy. Even semiotics is tearing me apart today. These nights I’m not the one I’ve been. There’s only one way out.

– Hello! Good evening – said the two of them.

– Come in, I’m in the kitchen.

– Is there no elevator? – Maribel asked in a shaky voice.

– No, this building is not thought for people like me.

– Indeed. And… How do you get out? You just live on the top floor.

– Well… I don’t go out – I said resignedly.- Can you have some coffee?

– Of course.

You didn’t write to me since I refused to meet you at the Planetary. I didn’t want you to see me bound to this chair!

Bogota so big and I can’t walk around it..

Today I’m going to go out for a walk around my lit up city, full of houses, buildings, malls, music and colours.

We can go shopping, Fernando! It’s a good idea. I’ll call for a taxi and we’ll go to the store, I’ll renew my wardrobe. We’ll have fun, I’ll make you come into the fitting room and we’ll have sex in public. You’ll see how we’ll love that!

You naughty Fernando.

Maybe I don’t want to go back to the one I was. Maybe I want to be the one I am being. Maybe I want to be the one I am with you. Maybe nothing. Maybe is useless now.

Everything was in my hands. I built a city, since I didn’t have your body I built your shadow. From your pictures I created you. Brown coloured eyes, glasses, white skin, bald head and strong built, alpine sweater, checked overalls, black scarf. A neo-country bohemian in the city, you walked with rural vocation and loving my nature. I would lead the destiny and you would be with me forever.

Virtuality is alive. I feel it when you submerge in it, you’re never alone. You have accompanied me, Fernando, even though I’m sad today.

This is a sad nightmare that has left me breathless, you made me cry, you reminded me of myself, I feel so alone. I’m delirious of you Fernandito of my heart but today you must die, I’ve made up my mind.

Three white cups on the table. A tray with sweet rows of cookies. A red smile on the two women’s young and beautiful faces, the whitest one, Maribel’s, maybe laser… Both of them wearing a skirt and long legs to walk with and deliver The Watchtower…

– Where is God? I asked.

– Jehovah is in Heaven but sees us from everywhere– Maribel said.

– Just like Big Brother! – I said.

– Like who? – asked Sonia.

– He’s an ubiquitous Big Brother – I concluded.

– Yes, he always sees you. Jehovah is omniscient – Sonia answered.

I couldn’t help it, in the middle of the lecture, my uncontrollable weeping made us interrupt the study. Sonia tried to comfort me, Maribel asked me what was wrong and I decided to speak out.

– Fernando wanted to meet me but after having met some of them… I decided to only take up virtual relationships because my reality… They don’t want it… I felt that virtuality was the ideal union, virtual sex doesn’t give AIDS, swine flu, doesn’t cost any money, you can give kisses and store them up. You can dream and I dreamt of Fernando, walking hand in hand across Independence park and kissing in the hydrangea garden.

– But that’s not bad, you can do that with Fernando – said Sonia, patting my hand.

– If he loves you he will accept you as you are – Maribel said, giving me a sorry look.

– No, I can’t. It happens that I am tired of the reality I live in. It happens that in Smis and Second Life I can dance. In Facebook I can show off my happiness and joy of living, even though my days are counted. I had my dream house built for the two of us – I said. But Fernando, he said we’d better leva it like this, that I was crazy. Crazy! He didn’t stand that I wrote to his wife. I’m going to kill Fernando! – I screamed.

The three scared women looked at me without understanding what I was talking about, in their prayer they asked the Holy Ghost for strength to overcome my difficulties, love, great patience, goodness, faith, calm and self-control. They made me promise I wouldn’t kill anyone or hurt myself, I told them not to worry, that it was only virtual reality

– Will you go back to it?

– Yes, when reality hurts you have to embrace virtuality as hard as you can.

– Jehovah is real.

– I guess you have embraced him.

I finish my coffee and see the other two cups full, I take one of them and drink all the cold coffee up. I keep on talking to myself. Love always finds the way, I’ll have to come up with something.

– Let’s make love in the Jacuzzi or better on the bed first and then I’ll make you come into the pool, you could drown to death, Fernando, if you’re tired – I took the cups and put them on the dishwasher.

I’ll rather buy a gun and in the middle of sex I’ll shoot at your heart, let your blood merge with my orgasm, my beloved Fernando, and let the bullet in your heart hurt as you made mine hurt so deep.

I don’t mind if you become a ghost, I can bear it.

I move to my bedroom.

He erased me from his contacts and so I want to do, erase him so it hurts.

Today you will die, Fernando!

I clicked “Continue”.