Y SIN EMBARGO magazine

Avatares de la vida. Ninots de UU, Miguel Ruibal, fernandoprats, Nirvana SQ, Leonie Polah, Brancolina, Thomas Hagström, Anna Christina, Thierry Tillier, Ezequiel Ruiz

Seven years of a periodical and independent publication is perhaps both necessary and long enough a time to verify or put into practice a set of ideas, wishes and adventures. YSE closes a cycle, but doesn’t close (neither literally nor metaforically). Seguiremos, pero seremos otros.

On air: YSE #29, LAST/s.

las líneas del próximo ex – pie de página, graciela oses: yse #24

( Devenires evanescentes o fantasmas de tiempo completo )

“ Y por debajo de la información, habría algo así como el silencio, o el tartamudeo, o el grito, algo que fluye bajo las redundancias y las informaciones, que hace fluir el lenguaje,
y que, de algún modo, puede llegar a oírse.”
Gilles Deleuze

Si digo Yo, de mi, de la que escribe, de la única que no soy, mejor me callo. Ese espacio liso de mi silencio dirá más acertadamente alguna cosa. No siempre, no en todos los casos.

Pero dirá: tímida, ignorante, inocente, tonta, perversa, nada, etc. Quien sabe para quién qué cosa.

Si digo que me gusta, digo algo para quien se interese en mis gustos. En algunos casos dirá rotundamente que hay cosas que no me gustan.

Pero qué hace que esos simples signos orientados adquieran un significado más amplio, sino la huella ?
Que no es del pie físico que soporta , sino del ex pie de página ( la vieja manera de no aclarar algo, que los malos lectores, los muy ansiosos, pasaban por alto ) o del actual devenir evanescente de los “comentarios” o de los “posteos” centrales, que, a la vieja manera, no es relevante que aclaren, sino que agreguen, que jueguen con la línea que se esfumó, que atraigan otra, inesperada, nueva.

Que la consistencia evanescente del juego del toco y me voy, de alguna manera toque.
Resonando, toque.

El grado de intelección, la intensidad del discurso lúdico, tienden o distienden líneas imaginarias, abriendo fronteras al que juega el juego y poniendo límites al que es jugado.

Los ceros y unos, inválidos de metáfora, insisten en que no hay sustracción. Ni juego. Son los fantasmas de tiempo completo: los que aclaran todo, los que traducen en malo o bueno, los que no interlinean.
Ya saben. Fantasmas del ir y venir, que ya saben.
Este exceso, este formidable exceso de información, llama la atención sobre un vacio. Un des – cuerpo,
Que pesa. Como un fantasma.

Es que hay maneras viejas y nuevas de leer, aquello que, en la otra época, decía ya del no – todo: el pie de página.

El cierre y la apertura, viene (en una torción de la voz) a decirnos algo, que no excede:

“Las multiplicidades son rizomáticas, y denuncian las pseudo-multiplicidades arborescentes”.
Deleuze.

# # #

The lines for the next ex-footnote.
(Evanescent becomings or full-time phantoms)

“And beneath information there would be something like silence, or stammering, or scream, something that flows underneath redundancy and information, that makes language flow and that, somehow, can get to be heard.”
Gilles Deleuze

If I say I, about me, about the one who’s writing, about the only one I’m not, I better shut up. That plain space of my silence will more pertinently say anything. Not always, not in all cases.

But it will say: shy, ignorant, innocent, silly, evil, nothing, etc. Who knows what for.

If I say I like it, I say something for whoever is interested in my taste. In some cases it will categorically say that there are things I don’t like.

But what makes those simple oriented signs acquire a wider meaning, but their footprint?
Which is not that of the physical foot that supports, but of the ex-footnote (the old way of not making something clear, that bad readers, the impatient ones, overlooked) or the current evanescent becoming of “comments” and “posts” for which, in the old way, making clear is not relevant, but aggregating, playing with the vanished line, attracting another unexpected, new one.

That the evanescent consistence of the game of touch-and-go, touches somehow.
Resounding, it touches.

The degree of intellection, the intensity of recreational discourse, lay or slacken imaginary lines, opening borders for those who play the game and putting limits to what is played.

Zeros and ones, invalid by metaphor, insist that there is no subtraction. Nor game. They’re the full-time phantoms: those that make everything clear, those that translate into good or bad, those that do not interline.
You know. Phantoms of the coming and going, who know.
This excess, this formidable excess of information attracts attention towards a void. A dis-body,
that weighs. Like a phantom.

There are old and new ways of reading that which, in that other period, already said about the not-everything: the footnote.

The closing and opening comes (in a twisting of the voice) to tell us something, that doesn’t exceed:

“Multiplicities are rhizomatic, and denounce the arborescent pseudo-multiplicities”
Deleuze.

Por Graciela Oses para YSE #24
English version by Alicia Pallas