Y SIN EMBARGO magazine

Avatares de la vida. Ninots de UU, Miguel Ruibal, fernandoprats, Nirvana SQ, Leonie Polah, Brancolina, Thomas Hagström, Anna Christina, Thierry Tillier, Ezequiel Ruiz

Seven years of a periodical and independent publication is perhaps both necessary and long enough a time to verify or put into practice a set of ideas, wishes and adventures. YSE closes a cycle, but doesn’t close (neither literally nor metaforically). Seguiremos, pero seremos otros.

On air: YSE #29, LAST/s.

la boca entreabierta, beatriz giovanna ramírez: yse #27

En la resignación temerosa de la boca que se cierra hay un deterioro. La abstracción del mundo en pixeles y una ventanita que se abre, o no, para consolar la realidad. No vivía de narraciones fantásticas ni de best sellers; prefería sumergirse en códigos antropológicos y en imposibles deseos que transmutaba masturbando, su cuerpo o el de otro, si había oportunidad.

Los libros llegaron a convertirse en un destino; recorría mercados, librerías, ferias, bibliotecas y otros antros para sentir el tacto y el aliento del papel. Su día se achicaba en un teclado. Escribía cartas dirigidas a sí mismo y que en muchas ocasiones llegaba a responder, un hábito que le pareció interesante para recoger datos y configurarlos en su historia.

Era el visitante número 12.011 de la página, leyó la respuesta del mensaje que había escrito dos días atrás y no daba crédito a lo que sus ojos veían.

Delante de él estaba la pantalla como bandeja; la respuesta de la incesante finitud del placer estaba contenida en el mensaje, de un clic inverosímil, el mensaje era rotundo y estaba escrito en presente, abrió el archivo adjunto, y, las imágenes, los trozos de cuerpo se expandieron. La piel, esa manta de color que cubría las formas le gustaba.

Consciente, un bombardeo de escenas llenaba su cabeza, lo extraño no era precisamente esto, lo verdaderamente extraño era la lucidez con que las veía. Entró nervioso al café, era la hora y el lugar acordado, dejó el notebook encima de la mesa y pidió una cerveza fría, esta vez su boca se abriría para acercar, miró el reloj y la entrada del establecimiento, podría llegar en cualquier momento… o no.

# # #

Half-open mouth

In the fearful resignation of the closing mouth there is a decline. The abstraction of the world in pixels and a little window that opens, or not, to comfort reality. He didn’t live on fantastic tales or best sellers; he preferred to immerse himself in anthropological codes and in impossible desires that he transmuted by masturbating, his own body or someone else’s, if there was a chance.

Books became a destination; he went through markets, bookshops, fairs, libraries and other joints to feel the touch and breath of paper. His day narrowed to a keyboard. He wrote letters to himself, to which on many ocassions he even replied, a habit he deemed interesting in order to gather data and configure them in his story.

He was the page visitor number 12011, he read the reply to a message he had written two days before and he couldn’t believe what his eyes were seeing.

In front of him was the screen as a tray; the response of the incessant finitude of pleasure was contained in the message, of an implausible click, the message was categorical and was written in present tense, he opened the attached file and the images, the pieces of a body were expanded. He liked the skin, that coloured blanket covering shapes.

Consciously, his head was bombed with images, the strangest thing was not exactly this, the really strange thing was the lucidity with which he saw them. He went nervously into the cafe, at the agreed time and place, left his notebook on the table and ordered a cold beer, this time his mouth would open to draw near, he looked at the clock and the door, she could arrive at any moment… or not.

Por Beatriz Giovanna Ramírez para YSE #27