Y SIN EMBARGO magazine

Avatares de la vida. Ninots de UU, Miguel Ruibal, fernandoprats, Nirvana SQ, Leonie Polah, Brancolina, Thomas Hagström, Anna Christina, Thierry Tillier, Ezequiel Ruiz

Seven years of a periodical and independent publication is perhaps both necessary and long enough a time to verify or put into practice a set of ideas, wishes and adventures. YSE closes a cycle, but doesn’t close (neither literally nor metaforically). Seguiremos, pero seremos otros.

On air: YSE #29, LAST/s.

tiempo de ballenas, nirvana sq: yse #29

Panta Rei

Tiempo de ballenas.

“¿Un simple mónologo?” – Dijo aquel por allá… o al menos eso creo haber escuchado a medias desde acá, la verdad ya una nunca sabe con tanta interferencia de interfaz y las pausas virtuales, que son o mundanas o sútiles, o habituales o mermadas.

¿Pero qué más da? Eso pensé haber escuchado y eso bastó para cuestionar la intención comunicativa de lo que no he dicho y lo que no he escuchado –todavía.

A estas alturas de las actuales virtuales montañas de los lugares comunes, donde es seguro que el oxígeno escasea y la euforía llega en momentos ciertamente inesperados, ¿qué es lo que nos podemos comunicar? ¿De qué vamos a dialogar tete a tete, en serio jugando?

Mientras rumiaba yo sobre tales fantasías anti-solipsistas, la comunicación se quedó calladita calladita, mirándome con la ceja levantada. Y sonrió.

Fue entonces que la comunicación dejó de mostrarse con disfraz de diálogo (un disfraz viejo y desgastado por el desuso, vale mencionar): Ya lo veía venir, ella.
Así que saltó al océano de una buena vez y se vistió de ballena que aguda canta su monólogo.

[…]

Reverbera y re-reverbera por debajo de las olas, una y otra y otra vez… cada vez se completa un poco más y cada vez se le adhieren algunos errores typográficos más, algún modismo “mal interpretado”… algunas veces sale de mis dedos, otras de tu boca, ¿qué más te puedo decir?

El monólogo de la ballena no es meramente (o mejor dicho, no tiene meramente que ser) la suma de los puntos comunes que resultan en un lugar común, la suma de las letras y las pausas y los “me gusta” furtivos; si fuera una suma, la conversación termina por ser una adición futil y sin ritmo.

Y sí, ya te escucho sin que lo digas: “ya lo está siendo.” Pero no es lo único que puede ser y mucho menos lo más divertido.
“¿Cómo entonces?” preguntas.
[ Hmmm… ]

Bueno, yo no lo sé, ni tampoco me han dicho, mucho menos lo he visto…
[?]
…pero sí, sí me imagino el monólogo. Me suena a trazado de vectores que, de los puntos comunes, trazan direcciones aún no calculadas, trayectorias sin des-re-cubrir todavía.

Vale aclarar: ni tú, ni yo, ni nadie es ballena… simplemente reverberamos las variaciones al tratar comunicarnos.
¿Qué dices? No te escucho…
[…]
Ah! Claro…y hay muchas muchas ballenas; creo que muchas más, de las siquiera pensadas.

[***]

# # #

The soft Buzz of Change -Kampirano Remix

Time of whales.

“A simple monologue?” – Said that one over there… or at least that’s what I think I half-heard from here, one really doesn’t know anymore, with so much interface interference and virtual pauses, which are mundane or subtle, or usual or reduced

But what does it matter? That’s what I thought I’d heard and that was enough to question the communicational intention of what I haven’t said and haven’r heard -yet-.

At this stage of the current virtual mountains of commonplace, where oxygen is sure to be scarce and euphoria comes in certainly unexpected moments, what can we communicate to each other? what are we going to dialogue about tete a tete, seriously playing?

While I pondered about such anti-solpisistic fantasies, communication kept its mouth shut tight, looking at me with a raised eyebrow. And she smiled.

It was then that communication stopped showing in a dialogue disguise (an old, worn disguise, it’s wirth mentioning): she saw it coming.
So she jumped into the ocean at last and she dressed as a whale singing her high-pitched monologue.

[…]

It reverberates and re-reverberates under the waves, once and again and again… each time it completes a bit more and each time a few more typos adhere, some misinterpreted idiom… sometimes it comes from my fingers, sometimes from your mouth, what else can I tell you?

The whale’s monologue is not merely (or rather, doesn’t merely have to be) the sum of the common points resulting in a commonplace, the sum of letters and pauses and furtive “likes”; if it was a sum, the conversation ends up in a futile addition without a rhythm.

Ans yes, I hear you with no need for you to say: “it’s already being”. But it’s not the only thing it can be, let alone the most amusing.
“How, then?” you ask.
[ Hmmm… ]

Well, I don’t know, nor have been told, let alone seen…
[?]
…but yes, I do imagine the monologue. It rings of vector tracing which, from common points, trace directions yet to be calculated, trajectories still not un-re-covered.

It’s worth getting this straight: neither you, nor me, nor anyone is a whale… we simply reverberate the variations trying to communicate.
What’s that you’re saying? I can’t hear you…
[…]
Ah! Of course…and there are many many whales; many more, I think, than we’ve even thought.

[***]

Por Nirvana SQ para YSE #29